Primero: cómo decide Google qué negocios enseña
Google explica que los resultados locales dependen sobre todo de tres cosas: la relevancia (si tu ficha encaja con lo que se busca), la distancia (lo cerca que estás de quien busca o del lugar que nombra) y la prominencia (lo conocido que es tu negocio: reseñas, menciones, tu web). Lo cuenta en su guía oficial para mejorar el posicionamiento local.
En los resultados normales de Maps no se puede pagar para subir. Los anuncios existen, pero van aparte y salen marcados como «Patrocinado».
Cómo comprobarlo en 5 minutos
- Busca el nombre exacto de tu negocio en Google y en Maps. Si no aparece ni así, el problema está en la ficha (causas 1 y 8).
- Busca lo que haces + tu barrio («fisioterapia Chamberí») desde el móvil, mejor cerca del local y en una ventana de incógnito.
- Entra en tu perfil de empresa de Google (business.google.com) y mira si hay avisos: verificación pendiente, ficha suspendida o cambios rechazados.
Las 8 causas más habituales
1. La ficha no existe o no está verificada
Sin verificar, la ficha puede no mostrarse o mostrar datos que no controlas. Google la verifica por vídeo, llamada, SMS, correo o carta, según el caso. Es lo primero que hay que tener en orden.
2. La categoría principal no es la correcta
Es de lo que más pesa. Si eres una clínica de fisioterapia y tu categoría principal es «Centro de salud», compites en otra liga. Elige la categoría más concreta que exista para lo que haces y añade las secundarias que correspondan.
3. Estás lejos de quien busca
La distancia no se puede cambiar: nadie sale primero en todo Madrid para todas las búsquedas. Lo realista es ganar en tu zona y en las búsquedas que nombran tu barrio. Si atiendes a domicilio, define bien tu zona de servicio.
4. La ficha está a medias
Horarios, servicios, descripción, fotos reales, web y atributos. Una ficha completa da a Google más señales de que encajas con la búsqueda, y al cliente más motivos para elegirte a ti.
5. Pocas reseñas, o antiguas y sin respuesta
Las reseñas cuentan para la prominencia y para que te elijan. No las compres ni las pidas a cambio de descuentos: las normas de Google lo prohíben. Pídeselas a clientes contentos con un enlace directo y responde a todas, también a las negativas.
6. Tus datos no coinciden en todas partes
Nombre, dirección y teléfono distintos en la web, en la ficha, en Facebook y en los directorios restan confianza. Unifícalos y usa siempre la misma forma.
7. Tu web no ayuda
Una web sin dirección, sin una página por servicio, lenta en el móvil o sin datos estructurados de negocio local desaprovecha una de las señales que Google cruza con tu ficha.
8. La ficha incumple alguna norma de Google
Añadir palabras clave al nombre («Fisio Chamberí Barato»), usar una dirección donde no atiendes o tener fichas duplicadas puede hacer que Google la suspenda o la oculte. Usa el nombre real de tu negocio, el mismo que en tu rótulo.
Qué arreglar primero
Nuestro orden: verificación y estado de la ficha → categoría → ficha completa → reseñas → datos coherentes → web. Los cambios en la ficha suelen notarse en días o semanas; ganar posiciones estables en búsquedas con competencia lleva meses.
Verifica la ficha, elige bien la categoría principal, complétala, pide reseñas sin incentivos, unifica tus datos y apóyala con una web que diga qué haces y dónde. La distancia no la controlas; todo lo demás, sí.